La información

En los últimos años hemos visto como muchos avances tecnológicos han llegado a las granjas de leche, incluyendo podómetros o monitores de actividad para la detección de celos, sensores en línea para determinar la calidad de la leche (su composición y sus características de conductividad eléctrica), sistemas de alimentación y ordeño robotizado,  el uso de semen sexado o el control de las condiciones ambientales con estaciones de medición de temperatura y humedad, entre otros.

Existe un enorme potencial para que muchas de estas tecnologías ayuden a mejorar la salud, el bienestar y el rendimiento productivo y reproductivo de las vacas lecheras.

Mucho de esto se debe a que estas herramientas son objetivas y permiten identificar animales que necesitan atención o cambios de tendencias en el rebaño con una constancia y frecuencia mayor de la que es posible con la observación humana.